Capítulo 4.


El polvo se ha adueñado del barniz de la barra. Las pocas mesas que siguen en el bar  reposan con las sillas dobladas dejando sus patas a la deriva. Sólo el piano rompe con el espeluznante sonido de aquél lugar… el color sepia envejece al ambiente. La alfombra pierde su matiz rojizo. Todo es de tono marrón, los diamantes que la adornan ahora son grisáceos.
Hilos de luz dorada dispersan las esporas. Suciedad convertida en pelusa deambula sin rumbo fijo. Aquél sutil movimiento me recuerda a los astros a la lejanía; cierta similitud con el reflejo observado tras el suave roce de la luz. El polvo sube y cae, transita sin rumbo,al igual que los corazones.
Surgen nuevos destellos de luz en aquel lugar de colores insípidos.
Encerrado entre callejones y el tiempo olvidadizo se encuentra un oscuro atardecer de escasos astros, que luchan por brillar.

Las puertas abrían a las siete de la tarde, generalmente el servicio a esas horas era dado únicamente por una de las chicas que fielmente se habían enamorado del cascajo y la suciedad que comparte con el inmueble.
Trabajaba todos los días aunque estuviera a solas. Inclusive, aquél hombre rutinario que pedía un whisky a las rocas sentado en la esquina izquierda la había olvidado, o por lo menos, ha creado un inexplicable resentimiento hacía ella.
El flujo de personas era tan reducido que en el momento en que las puertas de madera crujieron se sorprendió  de que alguien estuviera tras su compañía.

Se preguntarán qué pasó durante esos tres meses en la vida de Daniel; bueno, tras superar el malestar de su enfermedad dejó su rutinario trabajo, después de muchos años decidió hacerse cargo de su destino. Vagar y estudiar las nubes otoñales, encontrando sueños convertidos en señales, ilusiones vueltas esperanzas, fracasos hechos realidad.
Las sombras son dibujadas en el oscuro cielo, el viento levanta las hojas secas amarillentas.
Su estilo de vida seguía siendo tan austero como en esos días que la bebida era su mejor aliada y, aquella mujer su única ilusión.
En este momento, se sentía liberado y al mismo tiempo, obsoleto. Su vida ha perdido sentido. Antes, vivía para el desperdicie. Embriagado entre sus encantos y el escocés. Ahora, el cielo le reconforta. Es como una escalera hacía la nada, donde el tiempo no transcurre, la edad no causa pesares. Poco a poco, aquél efecto de sentirse ligero invade su cuerpo, causando alegrías puras e intranscendentales, liberado de resacas y torturas al dormir.

Laura desperdiciaba su juventud detrás de un mostrador repleto de botellas a medio terminar, eran las ocho y media de la noche.
Inesperadamente sonó la campanilla tras la puerta principal. Tras largos meses de espera, aquel viejo enamorado del pasado volvía a su vida. El solitario había vuelto.

—Un whisky a las rocas— pedía sin titubear. Vestía el abrigo beige y un sombrero anticuado. Mantenía la sonrisa cautivadora. Sus ojos se oscurecían; recordaba los espectros del pasado.

—Y el milagro de tenerte por aquí—le preguntaba mientras evitaba el contacto visual.

—Te cuento. El escocés me hizo pasar una mala jugada— contestaba extasiado. Había olvidado aquella mirada penetrante, sus pómulos fríos con una mínima capa de terciopelo, chapas y los diminutos labios que son su perdición y más grato destino.
Después del largo relato acerca de su pasado, en el porvenir de la noche ella no volvió a  acercarse a su lugar, pagó la cuenta y dejó el lugar sin despedirse. El whisky descansaba sobre la mesa. Estaba intacto.

Anuncios

3 comentarios el “Capítulo 4.

  1. Arturo (Piolo) dice:

    Uyyy Se pone bueno!!!

  2. Arturo (Piolo) dice:

    Uyyy se pone bueno!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s